sábado, febrero 09, 2008

Innovación y horarios comerciales


Hace unos días conocimos la aprobación por parte del Gobierno Vasco de la ley que regula la apertura en festivos de establecimientos de de más de 150 m2. Esta ley afectará principalmente a bazares regentados por la comunidad asiática, pero inevitablemente nos lleva al eterno debate sobre la necesidad o conveniencia de abrir en domingo o festivo.

El primero de los colectivos afectados, y que muestra con rotundidad su negativa a abrir en los días marcados en rojo en el calendario, es el de pequeños comerciantes y hosteleros. Aducen el incremento de costes por las necesidades adicionales de personal y la no recuperación de esa inversión dada la falta de clientes en esas fechas.

Por su parte, los clientes no se muestran especialmente exigentes en este sentido. Si bien, agradecerían poder hacer sus compras en festivo o dedicar su tiempo de ocio a consumir. Caso aparte son los turistas, un grupo de clientes cada vez mayor, y que va en aumento en las ciudades debido al turismo de fin de semana. En la mayoría de los casos se sorprenden al encontrar cerrados locales recomendados por sus guías de viajes.

Por otro lado está la administración, en una delicada situación, puesto que no quiere posicionarse en contra de los comerciantes, pero que quiere dotar a la ciudad de cierto dinamismo.

Al margen de la legislación, podemos comprobar que ya existen locales abiertos en festivo. De hecho cualquiera con superficie inferior a los mencionados 150 metros puede hacerlo. Tiendas de muebles, asadores de pollos, panaderías o pastelerías, se consideran actividades cuyo consumo principal es en fin de semana. Desde luego, será debido al cambio de usos y costumbres de la sociedad. Cambios que también afectan a otros negocios pero que no se han dado por aludidos.

No solo debiera ser la comunidad asiática la que percibiera esto como una oportunidad, sino cualquiera que tenga un pequeño comercio o quien se esté planteando abrir uno. Se trata de una ocasión para ser creativos, para innovar en los horarios. Innovar en el sentido de ser diferente para competir.

Cerrar un laborable por descanso, abrir a partir de las cuatro de la tarde o hasta las tres de la madrugada pueden ser algunas ideas aparentemente alocadas, pero que pueden llevarnos a pensar en formas nuevas de rentabilizar o hacer más competitivo nuestro pequeño negocio.

Quizá no sea rentable abrir en festivo en todos los casos, pero aquellos que abren están mostrando a sus clientes una predisposición de servicio, y consiguen de ese modo una mayor fidelización de los mismos. Nuevas estrategias más allá de la habitual queja contra las grandes superficies o los intentos de limitar la competencia.