martes, enero 29, 2008

Tres errores a evitar en tu negocio


En Bilbao, en un conocido centro comercial y de ocio urbano, podemos encontrar el Left Bank, un restaurante con unas increíbles vistas sobre la ría y la Universidad de Deusto. Su posicionamiento es el de un local actual, acogedor, moderno en cuanto a diseño y decoración. Lo que describo a continuación ocurrió en el citado restaurante hace unos días. Sólo dos personas tomábamos un refresco cerca de la barra. Entran dos chicas jóvenes, extranjeras (hablan inglés) y se sientan. Dudan de si alguien les atenderá en la mesa que se han sentado o por el contrario, deben ellas acercarse a pedir a la barra. Pasan aproximadamente 5 minutos y nada. En ese tiempo, ninguna de las tres camareras que ¿atienden? les hacen el más mínimo caso. No se inmutan. Ni un gesto. No han dado ni las buenas tardes. ¿Las clientas son invisibles? Resultado: recogen sus bolsos y dejan el bar sin tomar nada. Si a eso añadimos la mala imagen de los taburetes viejos, desordenados, vasos sin recoger en mesas vacías, las puertas de la cocina y el almacén abiertas dejando ver sus tripas y otros detalles en la misma línea, dan pocas ganas de volver. Seguramente las chicas que se han marchado sin tomar nada no lo harán. De poco vale una política de comunicación y una imagen “moderna” si detrás de ello no hay nada que lo sustente.

Dos horas más tarde en otro centro comercial, esta vez en las afueras de la ciudad. Acudimos a recoger un anillo casi tres semanas después de haberlo comprado. El cabreo es ya importante por lo que han tardado para un arreglo (varias visitas a la joyería en cuestión y ni una sola llamada indicándonos que ya podemos ir a recogerlo). La dependienta, para compensarlo, además del nuevo, nos “regala” el anillo inicial. Dos por uno. A los propietarios de la tienda Oro Vivo de Artea seguro que no les gusta la forma de satisfacer a el cliente. Hubiera sido mejor acortar el plazo de entrega y poner un poquito más de interés para finalizar la venta.

Media hora más tarde en la charcutería del supermercado Eroski de Berango intentamos comprar un poco de jamón, paletilla ibérica para darnos un capricho. Demasiado tarde. Tenemos que conformarnos con un jamón de otra calidad, bastante inferior, porque la dependienta considera que las nueve y media de la noche no es una buena hora para comenzar una nueva pieza. Resultado: mal sabor de boca por el trato, la presentación y un producto de bastante peor calidad al solicitado. Cuida el trato a tu cliente, es la mejor forma de fidelizarlo.
Tres ejemplos, reales, de lo que no hay que hacer. En una misma tarde. Luego culparán a la crisis de las hipotecas subprime del fracaso de sus negocios.

Happynomía y educar desde la base

La economía de la felicidad podría definirse como aquella en la que los resultados y la rentabilidad de las empresas dejan de ser la principal prioridad para dejar paso a aspectos tan importantes como el sentirse bien con lo que uno hace, compartir buenas experiencias y sensaciones, o divertirse trabajando.

Finlandia viene destacando en los últimos años como referente en innovación, con una inversión en I+D de aproximadamente el 4% de su PIB (frente al 1,2% en España). Asimismo, según destaca el informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos) publicado el pasado año, el sistema educativo y el rendimiento de los estudiantes finlandeses ha sido notablemente superior al de cualquier otro país de la OCDE. Probablemente no exista una única interpretación para analizar estos datos, más bien parece deberse a todo un conjunto de factores interrelacionados que tienen que ver con la educación comprensiva, la capacidad emprendedora, los propios intereses y aficiones de los alumnos, es decir, en definitiva, con la cultura finlandesa. Sin embargo, en mi corta visita a este país, de poco más de 5 millones de habitantes, he de reconocer que no me he encontrado la innovación por la calle. Sí la descubrí en cambio en la Team Academy, un centro de formación diferente con mayúsculas, con un modelo educativo más avanzado que el ya de por si destacado sistema de enseñanza finlandés.

Un innovador método que convierte a estudiantes en emprendedores, en personas responsables de tomar el control de sus vidas y de hacerlo de la manera en que ellos sólo lo hacen: divirtiéndose, entre amigos, hablando, equivocándose, haciendo… Su leit motiv es learning by doing. Yo les daría otro, LIVING by DOING.

¿Serán pioneros en la forma de hacer negocios? ¿De crear empresas divertidas, sostenibles, amables? ¿Serán los impulsores de la happynomia? Si siguen su modelo, que acumula ya 15 años de éxito, lo serán. Ahí es nada su reto. Y el nuestro.

miércoles, enero 16, 2008

El pais de la innovación

Recién llegado a Finlandia, es el momento que elijo para comenzar a escribir este blog sobre negocios, Bilbao y otros temas que se me vayan ocurriendo según vaya pasando el tiempo. Creo que puede ser un buen punto de partida por encontrarme en un pais que es referente en innovación y en educación.

Y es que ambos están muy relacionados. Para innovar hace falta una cultura para la innovación, una actitud, una mentalidad abierta, una capacidad para cuestionarse absolutamente todo. Y esto se logra provocando un cambio cultural, de base, un cambio desde la propia educación. Creando una cultura para el emprendizaje, para contar con una ciudadanía que tenga ganas de cambiar las cosas, y que ese ansia por cambiar, por ser / hacer diferente, se traslade a los negocios, pero también al resto de ámbitos de la sociedad.

De todo esto trataremos de reflexionar en este espacio. Espacio que trataré de actualizar al menos una vez por semana con entradas sobre la ciudad, su economía, sus empresas, sus pequeños negocios... Hablaré de aquellos que tengan un punto de interés, para bien o para mal, de pequeños consejos para crearlos y gestionarlos, etc. Bueno, iremos viendo. Cuento con los cometarios de quien quiera participar, de quien quiera enriquecer este blog. Sólo pido un favor, respeto para todos ellos.