martes, enero 29, 2008

Happynomía y educar desde la base

La economía de la felicidad podría definirse como aquella en la que los resultados y la rentabilidad de las empresas dejan de ser la principal prioridad para dejar paso a aspectos tan importantes como el sentirse bien con lo que uno hace, compartir buenas experiencias y sensaciones, o divertirse trabajando.

Finlandia viene destacando en los últimos años como referente en innovación, con una inversión en I+D de aproximadamente el 4% de su PIB (frente al 1,2% en España). Asimismo, según destaca el informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos) publicado el pasado año, el sistema educativo y el rendimiento de los estudiantes finlandeses ha sido notablemente superior al de cualquier otro país de la OCDE. Probablemente no exista una única interpretación para analizar estos datos, más bien parece deberse a todo un conjunto de factores interrelacionados que tienen que ver con la educación comprensiva, la capacidad emprendedora, los propios intereses y aficiones de los alumnos, es decir, en definitiva, con la cultura finlandesa. Sin embargo, en mi corta visita a este país, de poco más de 5 millones de habitantes, he de reconocer que no me he encontrado la innovación por la calle. Sí la descubrí en cambio en la Team Academy, un centro de formación diferente con mayúsculas, con un modelo educativo más avanzado que el ya de por si destacado sistema de enseñanza finlandés.

Un innovador método que convierte a estudiantes en emprendedores, en personas responsables de tomar el control de sus vidas y de hacerlo de la manera en que ellos sólo lo hacen: divirtiéndose, entre amigos, hablando, equivocándose, haciendo… Su leit motiv es learning by doing. Yo les daría otro, LIVING by DOING.

¿Serán pioneros en la forma de hacer negocios? ¿De crear empresas divertidas, sostenibles, amables? ¿Serán los impulsores de la happynomia? Si siguen su modelo, que acumula ya 15 años de éxito, lo serán. Ahí es nada su reto. Y el nuestro.